Muchas veces se dijo que damos esas vueltas para asentar el pasto donde vamos a dormir. Pero es un bolazo, porque ahora vivimos reprimidos en pisos de baldozas o cemento.
La verdadera verdad es que si prestan atención verán que nosotros dormimos enrrollado todo el tiempo. Y lo que hacemos es un ejercicio saludable: damos todas las vueltas necesarias para adaptar nuestra columna vertebral a la posición heroica que mantendremos hasta que nos despertemos. Y que la oligarquía humana no se burle: nosotros nos limitamos a dar vueltas como un estúpido disco rallado, pero una vez que nos acostamos, nos acostamos. En cambio ellos se tiran de una a la cama y después se la pasan dando vueltas arriba del colchón. Y si son dos los que se acuestan, peor. En eso, al menos, le ganamos a los humanos.
¿Si tenemos pesadillas?
Ah, bueno, yo siempre creí que en eso también le ganábamos a los humanos. Pero después de ver este video...
Vivan los chocos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario